lunes, 12 de abril de 2010

Cuidados Dentales en los niños.


Dra. Dulce María Gutiérrez Lorenzo
Odontóloga Pediatra, Hospital Infantil de México Federico Gómez
Clínica Santa Mónica
Av. Palacio Nacional 165, colonia Metropolitana
2ª sección, Ciudad Nezahualcoyotl, Estado de Mexico.
Tel: 57652650



Los primeros dientes sirven para masticar, sonreír, hablar y para mantener el espacio necesario para los dientes permanentes Con la erupción del primer diente de leche, debe comenzar el cuidado bucal. La prevención de los problemas dentales consiste en una buena alimentación, cepillado correcto, fluoración y atención dental periódica.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) enfatiza que el cuidador profesional de la salud pediátrica debe ser entrenado para establecer el riesgo de salud bucal sobre todos los niños comenzando a los 6 meses de edad. Este enfoque que además es sugerido por La academia Americana de Odontología Pediátrica (AAPD), y podría ofrecer muchas ventajas sobre el modelo actual, en el cual muchos niños no visitan al dentista hasta después de los 3 años de edad y muchos niños pobres no tienen acceso al cuidado dental del todo.
Dentro de este cuidado preventivo se citan los siguientes lineamientos:
1.- Limpieza de los rebordes alveolares antes de la erupción de los dientes mediante una gasa y agua potable, y posteriormente la limpieza de éstos al hacer erupción, para reducir la colonización. Uso del hilo dental cuando haya contactos interproximales entre los dientes, para prevenir caries interproximal.
2.- La primera consulta odontológica debe ser a los 6 meses.
3.- No utilizar pasta dental en la limpieza dental de los bebes.
4.- A partir de los cinco meses deberán:
a) Estimular las encías para favorecer el desarrollo de los maxilares y la erupción dentaria. Esto se logra permitiendo al niño morder objetos duros y fríos. Que además ayudan a calmar las molestias de la erupción de nuevos dientes.
b) Cuando Erupciones nuevos dientes se les deberá limpiar con un cepillo infantil suave y sin crema dental.
5.- Alrededor de los dos años se podrá aplicar pasta dental (del tamaño de una lenteja) para evitar que trague mucho y se evite el exceso de flúor.
6.- Flúor: La exposición óptima al flúor es importante para todas las dentaduras de los niños. Se debe tener precaución en la indicación de todos los productos con flúor. El uso terapéutico del flúor para las necesidades de los niños se debe enfocar sobre regímenes que maximice el contacto tópico, preferentemente en dosis bajas con alta frecuencia. Una pequeña capa de pasta fluorada para niños menores de 2 años disminuye el riesgo de fluorosis. El tamaño de un chícharo de pasta dental es apropiado para niños entre 3 y 5 años de edad.
7.- No deje que se duerma con un biberón con leche, jugo de fruta u otro tipo de líquido dulce
8.- Dieta: Después de la erupción del primer diente primario, la prevención de caries temprana de la infancia, es posible con la restricción de la alimentación mediante el seno materno o el biberón a comidas a sus horas y no permitiendo al niño alimentarse mientras duerme. La leche materna por sí sola, se ha demostrado que no tiene cualidades cariogénicas pero en combinación con otros carbohidratos es altamente cariogénica.
Esto fue el resumen de las medidas preventivas ahora veamos algunas enfermedades y el manejo más común de ellas.

Caries Dental: es quizá, la enfermedad infecciosa más frecuente que afecta a la población de Latinoamérica y Estados Unidos. Mas del 40% de los niños que se encuentran en guarderías y preescolares tienen caries.
La Caries Temprana de la Infancia (anteriormente llamada caries de biberón) puede ser particularmente una forma virulenta de caries, comenzando rápidamente después de la erupción, desarrollándose sobre superficies lisas, progresando rápidamente y teniendo un impacto perjudicial permanente sobre la dentición. La caries en dientes primarios puede afectar el crecimiento de los niños, dando como resultado dolor significativo, amenazas de infección y disminución por mucho de la calidad de vida. La caries es una biopelícula (placa) inducida por la desmineralización ácida del esmalte o dentina, mediada por la saliva. Dando tiempo, la interacción de microorganismo cariogénicos y carbohidratos fermentables (sucrosa) puede inducir la desmineralización, la cual puede progresar y perder la estructura del diente (cavitación).
Esta temida Caries resulta de un sobrecrecimiento de organismos específicos que son parte de la flora normal de la cavidad bucal. Estreptococos mutans y Lactobacilos. La transmisión vertical es el paso de las bacterias de la madre o niñera del niño hacia éste; el mayor reservorio desde el cual los infantes adquieren bacterias cariogénicas es la saliva de la madre.
La colonización vertical de Estreptococos mutans de la madre al hijo está bien documentada, de hecho genotipos de dicha bacteria ha sido encontrado idéntico en la mamá y en el niño aproximadamente en un 70%. La modificación de la flora oral de la madre en el tiempo de la colonización del niño puede impactar significativamente en el grado de caries del niño. Además una evaluación del riesgo sobre la salud bucal antes de un año de edad proporciona la oportunidad de identificar, referir e intervenir a pacientes de alto riesgo y provee oportunamente atención para el niño así como las medidas citadas antes.
La maloclusión: es un desorden del desarrollo del complejo craneofacial que afecta las arcadas, lengua, músculos faciales, y es el resultado de una interacción de factores ambientales y genéticos. Dichos desordenes pueden aparecer en dentición primaria, en donde la mordida anterior y posterior son las condiciones más frecuentes.
Los hábitos bucales, incluyen, entre otros, succión digital, succión pacífica (chupón), succión y morderse el labio, morderse las uñas, bruxismo, respiración oral y empujar la lengua.
El hábito de la succión no nutritiva (por ej. dedo o chupón) son considerados normales en bebés y niños pequeños y usualmente son asociados con su necesidad para satisfacer el deseo de contacto y seguridad.
La persistencia del hábito de succión no nutritiva, puede resultar en problemas a largo plazo, una evaluación profesional ha sido recomendada para niños de más de 3 años de edad.
La cantidad de deformaciones dentoalveolares son relacionadas con la frecuencia, duración, dirección e intensidad de ciertos hábitos y deben ser asesorados por el dentista. Los cambios pueden ocurrir en las estructuras dentoalveolares incluyen mordida abierta anterior o posterior, interferencia de la posición y erupción normal de los dientes.
En este panorama la alimentación con seno materno debe recomendarse por su efecto sobre el desarrollo normal de la oclusión ya que promueve el correcto desarrollo de las arcadas, el fortalecimiento de los músculos involucrados en el proceso de succión para obtener la leche materna. El pezón de la madre se adapta por sí mismo, a la forma de la cavidad bucal, permitiendo un perfecto sellado oral. Por lo contrario, el pezón artificial del chupón de la mamila, está hecho de un material más rígido, el cual crea una fuerza en el interior de la cavidad oral, causando un alineamiento inapropiado de los dientes y el crecimiento transversal del paladar, lo que puede ocasionar una mordida abierta posterior.
Niños con hábitos de succión no nutritiva (dedo o chupón), que continúan más allá de 48 meses de edad muestran más riesgo de tener una maloclusión que los niños con hábitos de corta duración. Y requieren ayuda especializada
PARA SABER MAS The American Academy of Pediatric Dentistry Clinical Guideline on infant Oral health Care AAPD reference manual 2004 The American Academy of Pediatric Dentistry Policy in Oral Habits. Reference manual 2000he American Academy of Pediatric Dentistry. Policy on dietary recommendations for infants, children and Adolescents. Reference manual 2008 The American Academy of Pediatric Dentistry. Policy on early Childhood caries: classifications, consequences and preventive strategies. Reference manual 2008 MENEGHELLO, Pediatría practica en diálogos, editorialpanamericana, primera edición, septiembre 2002, p.p.697-705 S. B. Finne, Odontología Pediátrica, editorialinteramericana, cuarta edición, p.p. 40_45. BAÑOS, Román Francisco Fernando, Refugio ArandaJacobo, Asociación Dental Mexicana, Volumen LX, No.1, enero-febrero 2003, p.p. 34-36

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