jueves, 29 de octubre de 2009

NIÑOS CON CAPACIDADES DIFERENTES Y LA FAMILIA

Dra. Martha Azucena Delgado Ochoa


El término Discapacidad: se define como una restricción o carencia (resultado de un impedimento) de habilidades para realizar alguna actividad de una manera normal.

Estas Deficiencias o impedimento de habilidades son consecuencia de enfermedades y ocasionan Discapacidades que son las responsables de afectar el rendimiento normal en las actividades del niño, dando como resultado una Minusvalía que es el desenlace de las deficiencias y discapacidades.

Esta minusvalía se ve representada por un impedimento en la participación del niño en sus actividades habituales, siendo así la familia quien asuma el control de acciones específicas o incluso todas llegar a tener una total dependencia.

En nuestra población el Instituto Nacional de Estadística y Geografía registró las siguientes como discapacidades mas frecuentes, aunque para un diagnóstico preciso se requiere una evaluación detallada en cada caso en particular:

Discapacidad Motriz: Es la pérdida o limitación de una persona para moverse, caminar, mantener algunas posturas de todo el cuerpo o de una parte del mismo.

Visual: Pérdida total de la vista, así como la dificultad para ver con uno o ambos ojos.

Mental: Abarca las limitaciones para el aprendizaje, alteración de la conciencia y capacidad de las personas para conducirse o comportarse en actividades de la vida cotidiana, así como su relación con otras personas.

Auditiva: Se refiere a la pérdida o limitación en la capacidad para escuchar.

De lenguaje: Limitaciones y problemas para hablar o transmitir un significado entendible.

En México, las principales discapacidades en las personas son la motriz, visual y mental, generadas en su mayoría por enfermedad y edad avanzada.

En nuestro país, hasta el año 2000, 1´795,000 personas están registradas con algún tipo de discapacidad, lo que equivale al 1.8% de nuestra población, de los cuales el 13.1% son niños. Por lo que ante tal problemática debemos estar informados sobre la manera en la que una atención oportuna y adecuada puede hacer que la calidad de vida del niño con capacidades diferentes mejore y con ello el compromiso que la familia provee sea más ligero y llevadero.

El comienzo de las detecciones de cualquier deficiencia en los movimientos, en el lenguaje o en la conducta de un niño, debiera iniciar en el consultorio del pediatra. Muchas veces al no acudir a control de niño sano no nos damos cuenta de que puede haber un desfase en el tiempo de adquisición de habilidades que mas tarde puede significar una enfermedad permanente. Una vez detectado el tipo de discapacidad que presenta un niño, será canalizado a un subespecialista para su evaluación; neurólogo pediatra, terapista físico, audiólogo, foníatra, nutriólogo, psicólogo, genetista, ortopedista, otorrinolaringólogo, oftalmólogo o paidopsiquiatra, según la necesidad y tiempo de detección del problema.

Para disminuir daño progresivo o secuelas permanentes de cualquier tipo de discapacidad es necesario el diagnostico precoz, aunque la mayoría de las ocasiones no es claro o evidente. Trastornos como la paralisis cerebral infantil o el retraso mental profundo son claramente reconocibles desde edades muy tempranas, pero otras discapacidades como trastornos del lenguaje, el retraso mental ligero o los trastornos de aprendizaje pueden presentar signos tan sutiles que pueden pasar desapercibidos inicialmente y constituyen lo que se conoce como Patologías no evidentes.

Los datos preocupantes durante el desarrollo del niño que debemos vigilar desde el nacimiento hasta los 6 años y que ameritan revisión especial son:

- Si al 4to mes: No fija la mirada en objetos en frente de su cara, no vocaliza, no inicia sostén de la cabeza.

- Si al 7mo mes: No mueve la cabeza para explorar todo su campo visual, no sujeta objetos y los cambia de mano, no grita y ríe en voz alta, no lleva objetos a la boca, no agita el sonajero, no inicia sedestación y respuesta de defensa con sus extremidades cuando se le acerca a una superficie (respuesta de paracaídas).

- Si a los 12 meses: No hace pinza con los dedos, no localiza e imita sonidos, no bebe de un vaso, no obedece ordenes sencillas, no inicio gateo o intento de deambulacion agarrado de las cosas.

- Si a los 18 meses: No sabe su nombre, no forma frases de 3 palabras, no imita gestos o señala cosas, no aprende a caminar o correr, no sube escaleras a gatas o tomado del pasamanos.

- Si a los 2 años: No sabe los nombres de sus familiares, no avisa de sus necesidades fisiológicas, no come solo, no sube y baja escaleras sin ayuda.

- Si a los 3 años: No tiene vocabulario extenso, no sabe contar hasta 5 o 10, no juega con otros niños, no se viste solo, no sabe correr o andar de puntillas.

- Si a los 6 años: No aprende a atarse los cordones, no obedece normas en la escuela, no salta sobre un pie.

Una vez detectado el problema, la atención podrá ser llevada a cabo en cualquier establecimiento de los sectores público, social o privado. Desgraciadamente los costos, atenciones, cuidados, terapias y cualquier recurso que sea necesario proporcionar al paciente con alguna discapacidad recae directamente en la familia, particularmente sobre las madres que en ciertos casos llega a ser insoportable.

Lo justo sería que cualquier familia que tenga un miembro con discapacidad sea protegido bajo seguridad social, asegurar un sistema escolar lo mas integrador posible y además que la discapacidad sea vista como un elemento mas de la diversidad de una sociedad.

Desafortunadamente en algunos casos la discriminación sigue siendo un problema para lograr un desarrollo completamente satisfactorio en el ámbito social y sobre todo laboral, por lo que es importante saber que desde abril de 2003 La Ley Federal para prevenir y eliminar la discriminación creo el CONAPRED (Consejo Nacional para prevenir la Discriminación)6 publicada en el Diario Oficial de la Federación; este consejo ayuda al desarrollo sociocultural y los derechos de igualdad que todos debemos gozar.

Por lo tanto los esfuerzos que las familias realizan y la ardua labor que significa estar al cargo de un niño con alguna discapacidad, es totalmente reconocida y valorada; en conjunto con las instituciones de salud que prestan atención y seguimiento para una mejor calidad de vida.

Si desea más información contactar a:

Dra. Martha Azucena Delgado Ochoa

Tijuana., Baja California

Cel (664) 4059523

Nextel 152*204908*1

azucenadeo@gmail.com